Intervención individualizada que impulsa el desarrollo personal, social y funcional de menores y sus familias, respetando el ritmo y las capacidades únicas de cada niño.
María Agudo Martín es educadora social especializada en intervención con menores y familias en situación de vulnerabilidad. Con una sólida formación académica y una amplia trayectoria en el ámbito de los servicios sociales y la educación especial, ha dedicado su carrera a transformar realidades desde la proximidad y la confianza.
Tras años de trabajo en instituciones públicas y privadas, María funda Incluyendo con una convicción clara: cada menor merece un acompañamiento a su medida. Un espacio donde sus capacidades sean reconocidas, sus ritmos respetados y su familia, parte activa del proceso.
Su enfoque combina el rigor técnico de la intervención socioeducativa con la calidez humana que cada proceso requiere. Forma parte de redes interprofesionales de atención a la infancia y se mantiene en formación continua para ofrecer siempre la respuesta más actualizada y eficaz.
Cada intervención se adapta a la realidad y necesidades concretas del menor y su familia, ofreciendo un acompañamiento cercano, profesional y respetuoso.
Acompañamiento adaptado a las necesidades específicas de cada menor. Objetivos individuales, intervención flexible y planificada, basada en la confianza y la cercanía.
Solicitar infoTrabajamos habilidades prácticas del día a día: organización de rutinas, toma de decisiones, responsabilidad y confianza en uno mismo. Todo adaptado al ritmo del menor.
Solicitar infoAcompañamos a las familias con escucha activa, orientación práctica y herramientas reales para reforzar en casa los aprendizajes trabajados. La familia es parte esencial del proceso.
Solicitar infoTalleres semanales donde se trabajan habilidades sociales, educación emocional y resolución de conflictos de forma dinámica y participativa. Un espacio seguro para aprender juntos.
Solicitar infoTrabajo en red con los profesionales implicados en la atención del menor —docentes, terapeutas, servicios sociales— para ofrecer una intervención global, coherente y de calidad.
Solicitar infoNuestra intervención se sustenta en principios sólidos de la educación social y la psicopedagogía, adaptados siempre a las particularidades de cada menor y su contexto familiar.
Cada menor cuenta con un plan de intervención propio, adaptado a sus capacidades, necesidades, intereses y ritmo de aprendizaje. No hay dos intervenciones iguales.
Los contenidos se trabajan en situaciones reales del día a día para que los aprendizajes sean significativos, transferibles y duraderos más allá de la sesión.
Partimos de los intereses del menor para favorecer su motivación e implicación. Aprender desde lo que se quiere es aprender de verdad.
Lo trabajado en sesión debe tener continuidad en casa, en el colegio y en otros contextos. La coordinación con la familia y el entorno educativo es imprescindible.
Diseñado desde la evaluación inicial, revisado trimestral y anualmente con la familia.
Informes periódicos y canales directos de comunicación con la familia.
Comunicación activa con centros educativos y otros profesionales del menor.
Seguimiento semanal y mensual con registro de avances en autonomía, habilidades sociales y gestión emocional.
Cada decisión metodológica se toma pensando en el bienestar, el desarrollo y el futuro del niño o adolescente. Respetamos su ritmo, valoramos sus logros y construimos desde sus fortalezas.
Desde el primer contacto hasta la consecución de los objetivos, acompañamos a cada menor y familia con transparencia, rigor y cercanía. Conoce el camino que recorreremos juntos.
Entrevista con la familia, sesión de valoración con el menor y revisión de toda la información disponible. Sin compromiso.
Definición de objetivos, áreas de trabajo y actividades. El plan se comparte con la familia para validarlo conjuntamente.
Sesiones regulares, retroalimentación semanal y ajuste continuo de estrategias según la respuesta del menor.
Informes trimestrales y final de curso. Los aprendizajes se consolidan en todos los entornos de vida del menor.
La evaluación no es un trámite, es parte esencial del proceso. Permite ajustar, mejorar y demostrar el progreso real de cada menor.
Antes de comenzar, conocemos en profundidad al menor: su nivel de autonomía, habilidades, intereses y necesidades, mediante entrevista familiar y sesión de valoración directa.
Seguimiento semanal y mensual durante toda la intervención. Registro de avances en habilidades sociales, autonomía, rutinas y gestión emocional. La familia recibe retroalimentación periódica.
Informe trimestral de objetivos alcanzados. Al final del curso, informe global de evolución con propuestas para el siguiente año. Transparencia total con la familia en todo momento.
"Cada menor tiene un potencial único. Mi compromiso es acompañarle —y a su familia— para que pueda desarrollarlo, con rigor, con cariño y con la certeza de que el cambio es posible."
La primera sesión de orientación es gratuita y sin compromiso. Cuéntanos vuestra situación y te explicaremos cómo podemos ayudaros.